Tejido o Vida-Aborto
El aborto a vuelto a hacer tema de conversación en estos días. Un estudio internacional del año 2007 reveló que en 2003 se practicaron 42,000.000 de abortos a mujeres de toda raza, nacionalidad, nivel social y educativo, edad y religión.
Las causas del aborto pueden ser múltiples; van desde los problemas económicos hasta una relación fracasada o de maltrato, que hace que la mujer desee cortar todo vinculo conel hombre. O quizás el embarazo sencillmente no encaje con los planes de la mujer o con los de la pareja. A veces se recurre al aborto para no manchar una reputación. En todos los casos, la decisión de interrumpir un embarazo es difícil de tomar y suele ser muy dolorosa.
Una encuesta del año 2004 reveló que alrededor de la mitad de las mujeres que se hicieron un aborto sintieron remordimientos después. El sentimiento de culpa las embargó. Más del sesenta por ciento de estas últimas eran incapaces de perdonarse. Entonces, si el sentimiento de culpa es tan generalizado, incluso entre las que no se consideran religiosas, ¿por qué recurren al aborto tantas mujeres?
En muchas ocasiones es debido a la fuerte presión social. Los padres, el compañero o amigos bien intencionados tal vez recomienden el aborto como el menor de los males, lo cual puede llevar a una decisión apresurada y mal informada. Mas cuando ha pasado el estrés de la decisión y la intervención quirúrgica, la capacidad cognitiva de la mujer vuelve a la normalidad, lo que suele generar sentimientos de profunda culpa, tristeza y remordimiento.
Desde el momento de la concepción, el hijo no es parte del tejido materno, sino una persona distinta. El organismo de la madre lo considera un cuerpo extraño y lo rechazaría al instante si no fuera por el ambiente protector que se origina en sus entrañas. Este nuevo ser humano, separado de la madre mediante una menbrana, es una persona con su propio código genético. Ya no queda ninguna duda de que cada ser humano es completamente único desde el mismo principio de su vida, desde la fecundación. Tenga en cuenta, asimismo, que la Biblia no dice que la mujer concibe un poco de tejido, sino a "un hombre físicamente capacitado"(Job 3:3)



